Mostrando entradas con la etiqueta Puaj. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Puaj. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

Mi vida a día de hoy

No sé por qué me cuesta tanto escribir en el blog... me da pena tenerlo tan abandonado... En fin, como sé que hay gente que de vez en cuando se sigue pasando por aquí, actualizo con cómo es mi vida a día de hoy. Y digo a día de hoy porque no sé muy bien cómo será mañana.

En realidad es sólo el curro lo que es tan poco estable que no sé lo que va a pasar mañana. En mayo os conté que nos aplicaban un ERE de reducción de jornada y desde mediados de junio trabajo sólo tres días a la semana y en horario de mañana. Llevamos todo el verano con unos retrasos en el cóbro de la nómina de unos dos meses y medio y todavía me quedan varias por cobrar... Además el INEM nos ha hecho mal los cálculos y nos han estado pagando de menos. Y, además, la empresa está pasando a destiempo los calendarios al INEM, así que encima estamos cobrándo dos meses más tarde.

Pero los del banco se siguen cobrando la hipoteca todos los meses y la luz, el agua y el gas no bajan. Y VanHallen tampoco come menos (os juro que no es normal la cantidad de comida que ingiere este chico...). Así que andamos muy justillos. Qué raro, no? Creo que no hay nadie más en este p*** país que esté en una situación parecida. (Ironic mode OFF)

Con VanHallen las cosas han ido genial todo el verano. Se me pasó todo cuando se acabó el curso y volvimos a compartir más tiempo y más espacios. Ahora nos siento más unidos y más felices que nunca, pero llevamos sólo un mes de nuevo curso y ya vuelve a llegar a casa a las 2 de la madrugada por estar estudiando... No puede llevar ese ritmo todo el curso, no puedes dormir 5 horas diárias durante toda la semana sin descansar ni sábado ni domingo y que luego no te pase factura. Estoy muy preocupada por él, porque está agobiadísimo. Y también estoy preocupada por nosotrxs, porque sé que puede que me vuelva a dar lo mismo que me dió a finales del curso pasado. De momento estoy muy bien, iremos viendo cómo se desarrollan los acontecimientos poquito a poco.

Sabéis qué es lo bueno del ERE? La cantidad de tiempo libre que tengo. Ahora ayudo a mi madre en su academia por las tardes (en realidad, ese es mi único ingreso estable en estos momentos...), en vez de ir una hora voy tres horas al día al gimnasio que me vienen genial, no paro de hacer recetas de repostería nuevas, hago mil manualidades, puedo ir con mis padres de pintxos un lunes por la mañana, ayudo a mi hermano en su huerta... No paro! Y es que me encanta no parar, así que ahora, todo el tiempo que no estoy en la oficina (que es mucho), estoy feliz!

domingo, 13 de mayo de 2012

Perdona, me hablas a mí?


Hay veces que me pongo vestidos o faldas. A veces son por la rodilla, a veces son más cortas y a veces son muy cortas. Porque me gustan. Y algunas veces de esas veces, por la calle hay gente que me habla. Hombres que me hablan. Y yo no les he hablado. Y se dirigen a mí sin ningún sentido. A veces, para decir cosas tan absurdas como 'vaya, vaya!', 'cómo estamos!', 'ole!', 'aupa athletic!' y otras memeces por el estilo. A veces, para dar opiniones que no se les han pedido: 'hay que ir más a la playa!'. A veces, falsos intentos por entablar conversación: 'hola, guapa'. Y digo falsos, porque si les contestas, en realidad, no querían entablar conversación. Simplemente te han dirigido una frase vacía. A veces pienso que incluso lo han dicho para cumplir, como si tuvieran la obligación de decir algo por el simple hecho de ser hombre y estar viendo a una mujer con las piernas al aire.

Y yo no quiero que esas personas me hablen, porque ni yo les he hablado, ni realmente ellos quieren hablar conmigo. Yo no me visto para que nadie me mire, ni me hable, ni opine sobre si necesito estar más morena (Perdone, caballero, pero yo no tomo el sol, no me parece saludable. Discúlpeme por estar demasiado blanca, por lo visto.).

Pues esto, señoras y señores, son micromachismos. 

Qué son los micromachismos? Son prácticas cotidianas, imperceptibles en algunos casos, muchas veces inconscientes, que violentan, degradan y minan la autonomía, la dignidad y el equilibrio psíquico de las mujeres. Todo esto no lo digo yo, todo esto es un término acuñado por Luis Bonino para explicar esos pequeños ataques que sufren las mujeres, ataques que, cuando sientan mal a la mujer, normalmente, ellas, nosotras, lo achacamos a un problema propio. 'Mira que soy rara, que esto va y me sienta mal...' 

Y los piropos u otras frases o palabras que los hombres dirigen a las mujeres en la calle, son un tipo de micromachismo que a veces, ni identificamos. Porque esos hombres se toman más confianza de la que debieran con mujeres que no conocen. Porque dependiendo dónde y en qué contexto, una mujer se puede sentir muy mal en esa situación. Porque, simplemente, a un hombre no le pasa eso y a una mujer sí.

June Fernandez escribió hace tiempo en su blog un gran artículo titulado 'Paranoicas', porque, cuando dices estas cosas, te acusan de paranoica, de borde y de feminazi. Pues yo no me considero ni paranoica, ni avinagrada, ni feminazi.

Me molestan los piropos por la calle, porque yo, como persona, merezco el mismo respeto que el resto de personas, hombres o mujeres. 

No son los piropos lo que me molestan, me encanta que mi pareja me diga lo guapísima que estoy o que mis amigxs me digan lo bien que me queda esta camiseta nueva. Pero es gente que me conoce, que me quiere, que me aprecia. Repito: QUE ME CONOCE. A un hombre, su novia le dirá algo, su abuela también, incluso puede que sus amigxs, pero nunca, nunca, lleve lo que lleve puesto, una persona desconocida le va a decir nada por la calle. Pero a una mujer, parece que cualquier persona tiene permiso para alabarla o criticarla.

Y me ofendo, y me planteo si no debería de empezar a pensar un poquito más en qué me voy a poner y si eso que me voy a poner no va a provocar que yo me acabe sintiendo incómoda y avergonzada al tercer comentario que oiga en la calle. Y entonces vuelvo en mí y me digo que no, que me voy a poner lo que me dé la gana, que si quiero ir tapada de la cabeza a los pies, iré y que si quiero ir con una falda cortísima o con un escotazo, iré. Porque es mi cuerpo y es mi ropa y me pongo lo que me da la gana. Y por el hecho de que sigamos viviendo en una sociedad que respalda al machismo, no voy a dejar que ese machismo manipule mis decisiones, ni siquiera una decisión tan trivial como 'qué me pongo hoy?'.

jueves, 10 de mayo de 2012

Bury me softly in this womb

VanHallen: Igual tengo que planteármelo de otra forma, no sé, coger menos asignaturas, organizarme de otra forma... Porque lo estoy haciendo mal, me agobio mucho por nada.
Panpoxi: No, no puedo dejar que cojas menos asignaturas o que vayas más lento por mí. Y ya sabes que, cuando te agobias, yo estoy ahí contigo y todo va mejor.
VanHallen: Sí, tú estás cuando me agobio. El problema es que yo no estoy cuando te agobias tú.

Creo que lo ha entendido. No sé cuál va a ser la solución, si es que la hay, pero creo que lo ha entendido. Sólo han hecho falta seis o siete conversaciones interminables explicándoselo.


Pero creo que la peor parte de la conversación ha sido oírle decir 'esto se está desmoronando y yo no puedo estar ahí para evitarlo'.

jueves, 3 de mayo de 2012

Just don't know what to do with myself

Lo malo (o lo bueno) de escribir las cosas es que tomas conciencia de ellas. Hoy, cuando he abierto el blog, he tomado conciencia de que llevo así desde febrero. Las cosas no van bien. Hoy me han confirmado que mi jornada se verá reducida un 50% a partir del 1 de junio gracias a otro ERE más en la entidad para la que trabajo. No sé si me llegará el sueldo para todo: hipoteca, luz, agua, gas, comida, transporte... VanHallen está estudiando y se le agotó el paro hace tres meses. Cierto que ya no pasa casi tiempo en casa y que suele estar en casa de sus padres, pero, creedme, cuando está, gasta mucho: mucha comida, mucha agua, mucho todo. No sé si me acogeré a la reducción o si preferiré irme a la calle. Supongo que seguiré adelante con la media jornada... completando con paro. No sé. Lo cierto es que es lo que menos me preocupa. De hecho, hoy me he sorprendido cuando uno de mis amigos me ha dicho que lo sentía mucho y que qué putada y yo le he contestado 'En este momento, es lo que menos me preocupa de mi vida.' Y es que lo que más me preocupa sigue siendo este nudo que tengo dentro y que no acaba de deshacerse. El que lleva desde febrero. Una vez, hablando con una de mis compañeras de trabajo, psicóloga, me dijo que había veces que conocía hombres de los que pensaba 'Igual podría estar con esta persona tan bien como con mi pareja actual'. Yo, la verdad, es que pienso que no podría estar con otra persona tan bien como con VanHallen. Pero no entiendo por qué si pienso eso, sigo teniendo a alguien más en la cabeza. O igual no es en la cabeza, igual es en la tripa. Me estoy asustando. De hecho, estoy muy asustada. Le he dado mil vueltas, he hablado con VanHallen, pero no sé qué me pasa... Bueno, tengo una teoría, pero me queda la duda de si es cierta o si es la mentira que mi cabeza le cuenta a mi tripa para que deje de dar vueltas. Mi teoría es que me siento sola. Nuestra relación está yendo para atrás en cierto sentido: hemos pasado de vivir juntos a que, por su carrera, vuelva a pasar más tiempo en casa de sus padres que aquí. Por otro lado, SuEx sigue sin poder verme, por lo que no podemos salir juntos con sus amigos los fines de semana. Todo esto se reduce a que le veo un par de noches a la semana en las que el llega a la 1 o 2 de la mañana después de haber estado estudiando en casa de sus padres, y los viernes por la noche, en los que, si yo no estoy mediomuerta, aprovechamos y salimos a tomar algo juntos. Creo que me siento abandonada. Sé que no es su culpa, sé que si no pasa tiempo conmigo, no es porque no quiera, sino porque no puede y ni le culpo ni le echo nada en cara. Sólo que, aunque yo sepa todo eso, sigo sintiendome abandonada. Lo quiero a mi lado, quiero que vayamos avanzando, QUIERO QUE ESTÉ. Y no está. Y me doy cuenta de que los días que 'peor me he portado', por decirlo de alguna forma, son los días en los que me he sentido abandonada por él. Termina el primer curso en dos semanas y entiendo que todo se estabilizará entonces. Pero van a ser otros tres años así mínimo... Y yo no sé cómo lo voy a hacer. Y luego están mis daños colaterales... y es que, con todo esto, estoy hiriendo a más de una persona. Pero no sé manejarlo. No sé qué me pasa. No sé qué hacer. Y tengo miedo.

martes, 10 de abril de 2012

Poison

En la anterior entrada escribía lo dura que es la monogamia. Yo antes pensaba que, si teniendo pareja querías estar con otras personas, era porque en la pareja estaba fallando algo. Las otras veces que me ha pasado había sido por eso. Pero... y esta vez? Por qué es? Y por qué me dura tanto? Son hormonas? No es más que que tengo las hormonas descontroladas? O es porque VanHallen y yo pasamos poco tiempo juntos? Porque cuando nos vemos es tan tarde y estamos tan cansados que lo único que hacemos es dormir? Es porque me he aburrido de lo nuestro aunque yo no lo sepa? Es porque de verdad yo tenía razón y nada es para siempre? Es porque, aunque todo vaya bien, tiene que irse apagando poco a poco hasta que desaparece? Es porque de verdad la monogamia es algo antinatural?

Quiero a VanHallen, le quiero con locura. No me imagino poder estar tan bien con nadie, ni que nadie me quiera tan bien, ni pasármelo tan bien con nadie. No lo quiero cambiar, no quiero que nadie lo sustituya, no quiero quedarme sin él nunca, lo quiero a mi lado para siempre. Entonces? Es que algo va mal y yo no me doy cuenta? Hay algo dentro de mí que sí que se ha dado cuenta y es su forma de decírmelo?

No voy a hacer nada con nadie más. Pero es que tengo tantas ganas de hacer algo con alguien más... Y estoy jugando con fuego y ya hay más de uno que se ha quemado. O a quien yo he quemado, para ser exactos. Y no es justo. Por mucho que vayas con la verdad por delante. No es justo ni para ellos, ni para VanHallen, ni para mí. Y lo estoy pasando mal. Muy mal. Porque no entiendo lo que me pasa, porque no quiero que me pase, pero tampoco quiero que me deje de pasar. Quiero seguir jugando, sin quemarme, sin quemar a nadie. De momento. Pero qué pasa si sigo jugando? De verdad esto se puede manejar bien?

Siempre he estado tan convencida de que nada es para siempre... de que todo es transitorio... que si algún día VanHallen y yo rompiéramos, por muy mal que lo pasara, lo entendería. Pero esto? Esto no lo entiendo. No quiero romper. Lo quiero conmigo. Para siempre. Signifique lo que signifique eso. Pero quiero más gente en mi cama. Bueno, en mi cama no, entre mis piernas, para ser más exactos. Dios. Tienen que ser las hormonas. Que yo siempre he sido muy bruta y muy directa, pero es que esto ya...

Y mi pobre víctima, es decir, uno de los tíos que me están poniendo burra en los últimos tiempos, es muy cercano. Quiero decir, que hacemos muchas cosas juntos últimamente. Y me encanta hacer cosas con él. Es muy divertido, muy majo, lo pasamos genial... Pero no me lo planteo como pareja. Para nada de nada. Sólo para dejarlo seco. Pero mucho. Pobre hombre. La que le está cayendo. Y la solución sería poner tierra de por medio con los tíos que me ponen tanto, no? Sobretodo con éste. Pero es que no quiero poner tierra de por medio! No quiero y sé que no lo voy a hacer. Estoy haciendo todo lo que puedo, pero es que sé que no voy a poder. Porque no me va a dar la gana.

No sé qué hacer. Sólo sé que no quiero que pase nada, pero que tampoco quiero parar. Y estoy parando todo lo que puedo, pero es que voy por la calle y se me caen las bragas. Impresionante. Nunca nadie estuvo en celo tanto tiempo.

Creo que Alice Cooper se basó en mí para escribir Poison...

domingo, 22 de mayo de 2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Tratamientos

Bueno... pues fui al gine y ya por fin se dio cuenta de que esto no mejora, así que me dio un tratamiento para cuatro ciclos. La semana que viene haré el tercero... Llevo unas semanas bastante bien, así que puede que esto sirva, yo mientras, cruzo los dedos.

miércoles, 12 de enero de 2011

Nubecita negra

Esa nubecita negra sobre mi cabeza (a lo Mafalda) de la que os hablaba en la anterior entrada es ni más ni menos que mi querida Candy... Recordáis que en alguna ocasión he comentado que tengo candidiasis cada dos por tres... pues ha vuelto con energías renovadas. Llevamos así unos meses, y esto es terrible. Vale, no es una enfermedad mortal y no te incapacita, así que, si relativizamos, tampoco es para tanto, pero sí que me impide hacer vida normal.

Cuando tengo un brote muy fuerte, duele, no me puedo concentrar, pica, me molesta todo, me deprimo... es horrible. Además, hace más de un mes que, por el dolor, no puedo tener relaciones sexuales. Nunca había estado así, esto va empeorando. Pero por lo menos no lo llevo sola, y VanHallen supone un apoyo enorme en todo esto: si decido hacer una dieta, la hace conmigo, si encuentro un artículo interesante por internet, él se lo lee también para darme su opinión, si tengo que tomar medicación, él me la recuerda cuando se me olvida.

No paro de leer y de buscar cosas: posibles remedios, explicaciones de cuál será el origen... Pero no tengo nada claro. El jueves tengo cita con el ginecólogo, a ver qué me dice, pero teniendo en cuenta que llevo años yendo y que nunca me lo ha solucionado más allá de un par de meses... tengo pocas espectativas. La semana que viene tengo que ir al médico de cabecera a ver el resultado de unos análisis, veremos si sale algo. Por lo menos este médico es nuevo, puede que me diga alguna cosa.

Yo ya estoy desesperada, no tengo ninguna esperanza en que esto se vaya a curar algún día.

miércoles, 20 de enero de 2010

Amamas

Ingresamos a mi amama (madre de mi aita) el domingo en una residencia, porque la pobre ya no podía estar en casa. Es a dos minutillos andando desde casa de mis aitas, así que estamos allí continuamente. Está muy contenta. Dice que sí, que la cuidan muy bien y que está muy agusto. Hoy nos ha dicho que lo que no le gustan son las angulas. Que le han dado para comer angulas y que eso a ella no le va (jijiji, eran macarrones.). Se le va mucho la cabeza ahora, tiene alucinaciones (ve gente, ve agua, ve polvo...) y dice cosas sin sentido, pero me sigue llamando por mi nombre y le hace ilusión verme. Me cuenta cosas y yo le sigo la corriente, aunque no tengan sentido. Nos reímos mucho. Bueno, son cosas que pasan, pero aún así nos ha dado mucha pena tener que llevarla allí.

Mi otra amama (madre de mi madre) lleva quince años en una cama, sin moverse, sin hablar, sin saber quién es ella ni quiénes son los demás. Ha muerto esta mañana. Tenía que haberse muerto mucho antes, no tenía sentido que siguiera viviendo así.

Las dos tenían la misma edad: 96 años.

No entiendo por qué la gente quiere vivir muchos años. Yo no quiero. Quiero morirme cuando todavía esté bien. No quiero malvivir lo que han malvivido ellas.

jueves, 7 de enero de 2010

Nota mental:

Cambiar de pildora anticonceptiva es peligroso.

Llevo dos semanas con una nueva y estoy fatal, todo me molesta, todo me parece horrible, todo es una mierda... y VanHallen se lleva la peor parte. Y me pregunta que qué me pasa y le digo que no lo sé, porque es verdad, no lo sé. Y hoy me he dado cuenta: ES LA PUTA PILDORA!!!!!

Me pasó cuando empecé a tomar anticonceptivos, hace cosa de seis años y me pasé dos meses fatal. Luego se pasó y todo volvió a su cauce. Y ya se me había olvidado. Y ahora estaba preguntándome a ver por qué sentía que las cosas con VanHallen estaban mal, si en realidad ahora todo está genial, que a ver por qué no puedo estar bien con él cuando parece que las cosas se van calmando y van avanzando (no cantemos victoria, pero...). Y cuando resulta que me pongo triste hasta por los regalos de reyes que me han hecho mis padres, he dicho: Pues va a ser que no soy yo, son las hormonas de los co*****.

Todo va bien, señoras y señores, no hay nada que ver, sigan circulando!

sábado, 2 de enero de 2010

Aunque se intente

Me parece que TODO lo que haga VanHallen, nunca será SUFICIENTE.

Pero me resisto y, aunque hoy diga esto, mañana seguramente seguiré queriendo intentarlo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Lo que queda de mi

Hoy ha venido a Bilbao GI Joe. Nos hemos visto por primera vez en dos años. Hemos estado genial. Hasta que ha empezado a meterme mano y a decirme que me tiene mucho cariño, que piensa mucho en mí y que lo que más echa de menos de mí son las risas y el sexo.

Estoy HARTA de que lo que echen de menos, siempre sea el sexo. Estoy hasta los putos cojones. Y estoy enfadada. Y lo peor, es que supongo que es culpa mía.

martes, 1 de diciembre de 2009

Siempre el mismo tema

Las cosas siguen siendo difíciles y hay días que se llevan bien y otros que se llevan muy mal. El viernes fue un mal día. Quedamos VanHallen y yo y nos fuimos de cañas, pero a mí me dió por hablar. Acabé dando por zanjada la conversación sin que estuviera de verdad terminada, porque no me parecía el mejor momento para hablarlo, así que el domingo, volví a sacar el tema, pero esta vez para hablarlo bien.

Él no me habla de estas cosas a no ser que yo insista. Después de hablar me dice que se siente muchísimo mejor. Lo que no sé si sabe es que yo me siento mucho peor.

Sigue sintiendose mal cada vez que a SuEx le da el bajón. El sábado, por ejemplo, yo sabía que estaba con ella, pero le tuve que llamar para preguntarle una cosa. Y ella se puso a llorar y estuvo fatal el resto del tiempo que estuvo con VanHallen. Me jode que le haga eso. Entiendo que sea duro, pero son ellos los que han pactado el seguir siendo amigos, y, si tu amigo tiene novia, lo tienes que aceptar. Si no puedes aceptarlo, tal vez no puedas ser su amiga, o por lo menos, no todavía. De hecho esa es la razón por la que yo no soy amiga de mis ex.

Ha pasado un año desde que la cosa empezó. Un año es bastante tiempo, no lo suficiente como para que lo cure todo, pero sí como para que vayas superando ciertas cosas y, en mi opinión, SuEx no quiere superarlas, no es que no pueda. No lo intenta. Por lo menos, no ciertas cosas.

También me dijo que él seguía convencido de que él se había cargado esta relación desde el principio. Después habló del hecho de que yo creo que nada es para siempre, y que no entiende cómo puedo vivir así una relación. Pero luego dijo que él también estaba convencido de que esta relación no era para siempre. Yo le dije que es diferente creer que nada es para siempre, que creer que sí que hay relaciones que son para siempre, pero creer que esta no lo es.

Y me dijo que lo peor era saber que, si se acaba, el que ponedrá fin a la relación será él, porque no se acabará por nada entre nosotros, porque nosotros funcionamos, se acabará por algo externo, porque él no pueda soportar más esta situación. Porque sigue sintiendo que lleva una doble vida, porque no puede hablar de mí si está SuEx, porque no puedo quedar con sus amigos si está ella y porque no me puede llamar si está ella. Que ella es muy importante y que le jode muchísimo verla sufrir. Que se siente culpable.

Que lleva un año horrible, que todos los días son una mierda y que se siente mal, pero que lo soporta porque quiere estar conmigo, que no quiere estar sin mí. Pero que qué pasa si esto no se soluciona nunca.

Es difícil. Y duele. Y un año es demasiado tiempo para seguir así. Y lo mejor de llevar mucho tiempo con una persona es sentirte segura. Y yo no me siento segura. Y por inseguridad, por miedo, por estar harta o por no sé por qué, hago cosas que no debería.

Creo que necesito más. Pero él no me puede dar más, así que no puedo pedirselo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Agobios sin sentido

Hoy estoy de un bajón terrible, de esos que no hay que hacer caso porque suelen ser porque:
a) Estás muy cansada.
b) Tienes las hormonas disparadas.
c) Las dos anteriores.

El caso es que, aunque sepa que es desproporcionado, el resto de días está ahí también aunque de manera más light. Supongo que es por varias razones:
Para empezar, mi curro es una mierda, aunque eso no me afecta demasiado, además, le intento sacar todo el partido posible, que de todo hay que aprender en esta vida.
Para seguir, el tema del piso me agobia. No consigo comprar NADA. No doy más que vueltas y vueltas y vueltas por millones de tiendas de muebles. Me sé el catálogo de Ikea de memoria y cuando miro el periódico no paro de buscar anuncios. Horror.
Además, mi curro no me deja tiempo para mirar mucho... En realidad sólo tengo los sábados a la mañana, que está todo hasta el culo de gente. Y encima tengo a mi pobre padre de chófer todo el día ( os había comentado que me da miedo conducir? no intenteis razonar conmigo, imposible.)

Pero lo que creo que es la verdadera razón, es, cómo no, VanHallen. Y diréis: ¿ qué ha hecho VanHallen? Y la respuesta es: NADA. No ha hecho nada, no ha pasado nada. Las cosas están todo lo bien que podrían estar.
Él sigue yendo al psicólogo una vez por semana, no me ha vuelto a decir ninguna cosa rara de esas de 'lo dejamos' y además, tiene muchas ganas de quedar conmigo siempre.
Pero (siempre hay un pero) yo sigo sin sentirme segura. Por ejemplo, no es capaz de decirme que está enamorado de mí porque no sabe lo que significa y no quiere mentirme (eso dice). Me dijo que estaba enamorado al principio de la relación y me lo ha dicho cada vez que lo hemos dejado. Sé que sí que lo está, signifique eso lo que signifique, porque yo tampoco tengo claro qué es exáctamente, pero sí sé que me quiere como se tiene que querer a una pareja. Pero no me lo dice. Además, sigue diciendo que no está bien, que no está en condiciones de tomar decisiones, que sigue con sus movidas de pensar un día 'a' y al siguiente 'b'.

Y además de todo esto, creo que lo que más me jode es estar montando mi casa yo sola. Toda la vida he tenido la esperanza y la ilusión de vivir con mi pareja y tener hijos (cuatro: tres niños y una niña) (no nos olvidemos de que soñar es gratis). No quiero vivir ahora con VanHallen ni tener un hijo con él. Está genial esto de tener mi casa y vivir yo sola una temporada. Pero quiero saber que es una temporada. Quiero saber que VanHallen quiere vivir conmigo. Quiero saber que voy a tener un hijo y que va a ser en pareja. Quiero saber que no me voy a separar cuando el niño tenga dos años y que no voy a tener que criarlo yo sola. Y eso no se puede saber. Y no es por culpa de que VanHallen transmita una inseguridad terrible, porque puedes estar con cualquier tío que te dice 'para siempre' cada dos frases y que se vaya a vivir contigo y que desaparezca cuando menos te lo esperas.

YA LO SÉ. Sé que no se puede saber y que tengo que vivir el momento y que tengo que disfrutar de lo que tengo y que si se acaba, ya vendrá otro. PERO NO QUIERO. No quiero otro, quiero al mismo SIEMPRE. Quiero a VanHallen. Siempre. Y vivir con él. Y tres niños y una niña. Y que él les enseñe a tocar la batería. Y eso no se puede saber. Y lo más probable es que no pase. Y es lo que hay, Monogamia sucesiva le llaman. PUES ME TOCA LAS PELOTAS.

martes, 13 de octubre de 2009

La vida del sustituto

Parece que el curro se me acaba. La chica a la que llevo sustituyendo medio año tiene pensado reincorporarse a finales de este año o principios del que viene, lo que significa que tengo, como mucho, dos meses más de curro.

Y se me plantean dudas. Porque me han ofrecido volver a trabajar en el albergue invernal, como el año pasado. Sería empezar a principios de diciembre y terminar en marzo o abril. El problema es que me jodería la navidad. Ya no me acuerdo cuándo fue la última navidad que no tuve que currar el 24 y el 25... Y pensaba que este año, al estar currando en oficina, iba a poder irme a pasar la navidad a Madrid, con mi tío, que lleva dos años pidiendome que vuelva otra vez allí a celebrarlo... y me hace mucha ilusión. Es mi tío preferido y, hace un par de años, cuando yo estaba trabajando en Madrid, mis aitas fueron allí a celebrarlo conmigo y fuimos todos a casa de mi tío. Él lleva algo así como 30 años viviendo allí y los mismos sin celebrar una navidad en familia. Le hizo mucha ilusión, y me lo repite cada vez que hablamos: 'Qué, Dibujito, ya sabes cómo tienes las Navidades? Este año vas a poder venir?'. Jo. Le quiero tanto y le veo tan poco... me hace muchísima ilusión que podamos ir todos a pasar las fiestas con él.

Pero si entro al albergue lo más probable es que me toque trabajar durante las fiestas y que no podamos ir... Pero si no entro, me puedo quedar sin el otro curro en cualquier momento y estar en paro es algo que me pone tan nerviosa... No sé estar quieta sin hacer nada...

Buffff... me vuelvo loca yo solita...

lunes, 5 de octubre de 2009

He comprado un colchon de dos metros

Me lo ha preguntado. Lo de EsteChico. Y se lo he contado, por supuesto.

Y me ha dicho que se sentía como si le hubiera sido infiel. Que no creía que yo fuera así. Que no tenía ganas de nada. Que se sentía fatal. Que no quería ni besarme.

Yo le he explicado todo. Que no fue NADA. Que no quería nada con él. Que simplemente yo estaba fatal por lo que nos había pasado esa tarde y que no quería estar sola. Que me sentía mejor en compañía de alguien.

Le he dicho que nunca he querido a nadie como le he querido a él. Que nunca he puesto tanto esfuerzo en algo como en lo nuestro. Que le he demostrado de sobra que le amo y que haría cualquier cosa por él. Que no tengo interés en nadie más que no sea él.

Que hoy he comprado el colchón de mi nueva casa y que es de dos metros de largo, por si él sigue en mi vida. Que lo he comprado de dos metros sólo por la esperanza de que quizá sigamos juntos.

Después de tres agotadoras horas de conversación, no sé muy bien qué ha pasado, sólo sé que he acabado saliendo del coche sin despedirme, después de terminar un largo monólogo con un 'No quería estar sola, sólo quería estar tranquila. Sólo quería poder dormir.' Y he salido.

No sé por qué. Nunca lo he hecho. Nunca dejo conversaciones a medias, ni me voy sin despedir. Pero estaba oyendo cosas sin sentido.

Le he dicho que, aunque para mí no significara nada, entendía que le molestara, y que lo sentía muchísimo. Que no iba a volver a pasar.

Y ahora no sé qué hacer. No sé si llamarle yo. Si esperar a que él me llame. Si volver a pedirle perdón. Si explicarselo de nuevo...

Las cosas no están bien cuando...

... cuando tu novio te manda un mail para quedar esta tarde y se te hace una bola en el estómago y te entran ganas de llorar pensando que te va a decir que lo quiere dejar una vez más.

No sé por qué, pero lo pienso. Aunque en el mail me dice que me echa mucho de menos.

También dice que ayer a la noche no se quedó bien. (Anoche hablamos un poquito... pero de nada serio. Me llamó para ver qué tal el finde y contarme lo que había hecho, nada más.) No entiendo cómo se pudo quedar mal con una conversación tan normal. Dice que ha pasado una noche fatal.

Ya veremos qué pasa. No tiene sentido que esté preocupada desde ahora. Pero quería desahogarme, así que lo escribo aquí para ver si, por lo menos, me lo puedo quitar de la cabeza.

Lo que sí tengo claro es que ya vale de idas y venidas. No estoy dispuesta a soportar otra ruptura más. Si se acaba, se acaba.

Ojalá no se acabe.

Puede que no quiera dejarlo. Puede que sólo quiera hablar para ver cómo lo arreglamos. No tiene sentido que me preocupe ahora, ya lo sé.

domingo, 4 de octubre de 2009

EsteChico: El retorno

Paralelo a toda la movida de VanHallen, tenemos a otra estrella invitada. Otro de los hombres de Panpoxi desde... desde hace tantos años que ni lo recuerdo... creo que 10. Sí, 10.

Hizo una aparición fugaz el verano pasado en el blog. Lo llamé EsteChico. Apareció y desapareció. No hizo nada más. No volvió a llamar hasta principios de septiembre de este año.

El verano pasado me llamó porque había cortado con su novia. Así que cuando me volvió a llamar hace un mes, pensé 'otra vez ha cortado con la novia'. Efectivamente. De hecho me pasa con la mayoría de mis amigos hombres. Terminan una relación y no tardan ni medio minuto en llamarme, aunque haga años que no nos vemos.

Así que quedé con él hace unas tres semanas. Me contó que su novia le había dejado y bla, bla, bla, nos pusimos al día, nos tomamos un par de cañas y nos despedimos. Pensé que sería como la otra vez, que desaparecería hasta la siguiente ruptura, pero no.

Llamó a la semana siguiente. Quedé con él, nos fuimos de cañas y nos dieron las tantas. De hecho yo me quería haber ido pronto, pero no me dejaba, siempre decía 'nos tomamos otra y nos vamos'. Esa noche fue la que volví con VanHallen. Él me había llamado a primera hora de la noche, diciendo que no podía más, que quería verme, que necesitaba que hablaramos. Yo le dije que estaba con un amigo y que no sabía cuándo iba a ir a casa. Me dijo que no importaba, que me esperaba. A las 3 y pico le llamé a VanHallen para decirle que se fuera a casa, que la cosa se estaba alargando mucho y que ya hablaríamos al día siguiente. Respondió que no, que le daba igual la hora, que si a mí no me importaba que hablaramos tarde, él prefería hacerlo esa misma noche. A las 5 EsteChico me dejó y vino VanHallen a buscarme. Hablamos y hablamos y hablamos y decidimos volver. Sabíamos que no iba a ser fácil y que VanHallen no estaba bien del todo, pero era cierto lo que decía, yo me estaba alejando y, si pasaba más tiempo, corríamos el riesgo de que yo estuviera tan lejos que ya no pudiera (ni quisiera) volver.

A la semana siguiente EsteChico volvió a llamar, pero yo no pude quedar y este finde volvió a llamar. Es decir, ha pasado de no verme en años a llamarme todos los findes (Socorro. Hay algo que se llama término medio). Quedamos, cenamos y después nos fuimos a ver una peli en su coche. Me quedé dormida mientras él me acariciaba el pelo.

Mentira. Empezó acariciandome el pelo, pero acabó acariciandome la tripa (no sé por qué la gente tiene fijación con mi ombligo). No es nada grave. De hecho no es nada. Pero si pienso en VanHallen haciendole eso a otra tía, supongo que me molestaría. Si las cosas estuvieran bien con él, ni siquiera hubiera permitido que esa situación hubiera tenido lugar. Pero las cosas no están bien. Y EsteChico no me gusta lo más mínimo, le quiero un montón como amigo, pero no tengo ningún interés más allá con él. Pero yo estaba tranquila. Él quería estar ahí conmigo. No quería irse. Me acariciaba y yo me tranquilizaba.

No sé si decirselo a VanHallen.

Decirle qué? Porque, no hay nada que decir. Por mi parte, no hay ningún interes ni ninguna intención. Pero... no sé. Tampoco lleva a ningún lado. No sé.

A veces, peces. A ratos, patos. Y en ocasiones, mejillones.

Durante los últimos meses estoy pasando por una de mis fases de no contar nada. No sé por qué. Durante años no contaba nada, me lo guardaba todo. Luego me di cuenta de que así no estaba haciendo bien y empecé a compartir con la gente lo que me pasaba; pero de vez en cuando, dependiendo del momento de mi vida, vuelvo a mi fase de cerrar herméticamente. Ahora estoy en esa fase. Hablando con mis amigxs, cada vez que preguntan qué tal es 'bien' y si las cosas están realmente mal como para decir un 'bien', digo un 'sin más'. Y si siguen preguntando acabo con un 'no me apetece hablar de ello... si quiero hablarlo te avisaré, no te preocupes.'

Estoy hasta los co***** de TODO. Estoy HARTA de la historia con VanHallen. Me gustaría mandarle a la MIERDA y que se acabara de una PU** vez. No, no es cierto. Lo que quiero es que se arregle del todo y que todo esté bien. Si de verdad quisiera mandarle a la mierda, lo habría hecho. Pero no quiero. Le quiero a él y quiero estar con él. Y lo más jodido es que también sé que él quiere estar conmigo y que está enamorado de mí. Pero las cosas siguen sin funcionar. Esta semana no supe nada de él durante dos días. Sólo algún mail de: yo quiero este 'nosequé'. Sin más.

Ha estado currando hasta muy tarde, salía justo para ir corriendo a otros sitios: clase de batería, partido de fútbol, psicólogo... El viernes me llamó. Que a ver si el sábado hacíamos nosequé e ibamos a nosedónde. Le dije que ya veríamos. Sabía que volvía a pasar algo. Así que el sábado me llamó y le dije que no iba a quedar con él, porque sabía que no le apetecía quedar conmigo, que a ver qué pasaba.

Dijo que hasta el viernes no se dió cuenta de que llevaba dos días sin llamarme... Y a partir de ahí el discurso de siempre: que si no sabe si él puede mantener una relación, que si no está bien todavía, que está todo el día angustiado y que estando así no puede cuidar de mí...

Estoy hasta los coj****. Y ayer se lo dije. Me enfadé. Le pedí perdón de antemano porque le iba a gritar (siempre lo hago, no me gusta gritar ni me gustan las broncas, pero le dije que ayer necesitaba dejar de ser totalmente racional por un ratito y cabrearme con él y gritarle). Y le dije que me tenía harta, que estaba asta la po*** de oírle decir esas cosas, de que lo dejáramos y de que después se arrepintiera. Que se inventa problemas donde no los hay (porque me dijo que quería, por ejemplo, salir de fiesta con sus amigos y no tener que darle cuentas a nadie. ¡¡¡Él no sale de fiesta!!! ¡¡¡Salgo yo cuando quiero y él nunca sale porque nunca quiere!!! Y las veces que ha tenido una cena y se ha alargado hasta convertirse en el juergón del siglo, yo nunca he dicho ni mú! Porque a mí NUNCA me ha importado que mis parejas salgan! Me parece estupendísimo que cada uno tenga su vida aparte. Y no soy nada celosa, ni posesiva. Entonces claro, me dijo que era cierto, que yo nunca le digo nada ni le hago sentir como que no puede salir o que me tiene que 'pedir permiso', pero que con SuEx lo tenía que hacer y que... ME CAGO EN LA P***! Ya estamos, la ex.) Agggghhhh!!!! Estaba tan cabreada... De hecho, sigo cabreada.

Sé que tiene un problema, todavía no sé cual, pero sé que lo tiene y que lo está arreglandolo poco a poco con el psicólogo. Sé que está enamorado de mí, porque me lo demuestra (cuando no le dan estos sirocos, claro), pero yo no sé si quiero seguir aguantando que me siga echando mierda cada X tiempo. Aunque sepa que no son ciertas, no es fácil oír las cosas que me dice.

Me pidió perdón. Me dijo que siente mucho hacerme pasar por todo esto. Y me dijo que, probablemente, iba a volver a pasar. Pero que, a pesar de lo difícil que estaba siendo, ninguno de los dos estabamos tirando la toalla, y que eso significaba mucho. Me dijo que, tenerme en su vida, le merecía la pena todo el esfuerzo del mundo. Que no podía permitirse quedarse sin mí, que sabía que me quería a su lado...

lunes, 28 de septiembre de 2009

Vuelvo, vuelvo!

Rapidísimo, que tengo algo así como cinco minutos para contaros quince días:

Ya firmé el contrato del piso y ahora solo tengo que esperar a que el banco se pase por allí a tasarlo antes de que me den el préstamo. Calculan que será a mediados-finales de octubre. Prometo colgar fotos y si puedo, un plano para que me ayudeis a decorarlo, que ya que Nanu se había ofrecido, voy a tomarle la palabra!

Ahora me voy a una entrevista de curro, que, aunque sigo en el mismo que antes, sigo sin saber por cuánto tiempo... así que busco cosillas, a ver si sale algo más duradero.

VanHallen y yo hemos decidido intentarlo de nuevo. Está muy contento con el psicólogo, le está ayudando mucho y se siente más tranquilo. La semana pasada quedé con sus amigos, cosa que no había hecho hasta ahora y está muy contento. Se ha dado cuenta de que sus amigos no ven con malos ojos nuestra relación y que estan muy contentos de que él esté feliz. Cada vez va viendo más claramente que el que SuEx tiene que poner más de su parte y que si quiere que sean amigos, me tendrá que aceptar a mí también. De momento vamos con calma, veremos a ver qué pasa. Pero lo cierto es que, durante este tiempo que no hemos estado juntos me ha demostrado muchas cosas. Y sobre todo, me ha demostrado cuánto quiere estar conmigo y cuánto está dispuesto a esforzarse para que las cosas salgan bien. Esperemos que todo salga bien. La verdad es que yo antes estaba muy escéptica, pero cada vez estoy más convencida.

Os echo de menos. Intentaré pasarme esta tarde por vuestros blogs para ponerme al día. Gracias por preocuparos!