Me acaban de llamar del curro ese que tenía fijo fijísimo en abril. Que han cogido a otra persona.
Y me ha dado por llorar. Nunca me había pasado. El trabajo nunca me ha hecho llorar. Cuando no me han cogido para un sitio, simplemente pasaba a otra cosa. Pero ahora, no sé por qué, estoy que no sé qué hacer. Y es que además, como me lo vendieron diciendo que era mío y no me enteré hasta la entrevista de que había otras personas, pues jode más. Porque me habían dado un trabajo que ahora me han quitado.
Y es que en Bilbao no hay suficiente movimiento de empleo, por lo menos de lo mío. Y me da miedo empezar a trabajar en otra cosa, como comercio o algo así, porque la gente entra ahí y ya no sale. El otro día en el Decathlon me atendió una compañera de carrera. Lleva trabajando ahí tres años, desde que salió de la uni. Y yo no quiero eso.
Estoy a tiempo de apuntarme al euskaltegi. Empezaría el jueves. Pero ya empezaría mal, porque justo el jueves tengo médico. Como dice mi madre, se me junta el hambre con las ganas de comer. Pues qué se le va a hacer, empezaré a las 8 las clases el jueves y a las 10 me iré al médico. Eso es, que se vea que empiezo con ganas. Y con faltas.
MAS EXPRESIONES CARGANTES
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Este mundillo de las dietas da de si para que todos opinemos, con o sin
fundamento, es como lo de la educación de los niños todo quisque tiene su
opinión y...
Hace 10 años
