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lunes, 12 de abril de 2010

Resumen

Pasó marzo. Y pasó mi cumpleaños. Y dejé de tener veintipocos.

Y llegó la primavera. Y, con ella, un contrato en el que, por primera vez, no soy sustituta.

Y a ratos tengo ganas de tener mi casa lo suficientemente acondicionada como para irme a vivir allí. Pero otros ratos no quiero tenerla todavía, porque no sé si quiero vivir sola. Porque me gusta llegar a casa y tener alguien con quien hablar y con quien cenar. Y despertarme y desayunar con alguien. Pero otros ratos, me doy cuenta de que, desde que volví de Capital City, no me he terminado de adaptar del todo a volver a vivir con mis padres y estar tan controlada.

Y con VanHallen todo va genial. Y nunca he estado mejor. Y no hay ni un sólo problema y todo lo que hay es bueno.

Y es la séptima vez que voy a París. Y tengo una foto con Buzz Lightyear.

martes, 13 de octubre de 2009

La vida del sustituto

Parece que el curro se me acaba. La chica a la que llevo sustituyendo medio año tiene pensado reincorporarse a finales de este año o principios del que viene, lo que significa que tengo, como mucho, dos meses más de curro.

Y se me plantean dudas. Porque me han ofrecido volver a trabajar en el albergue invernal, como el año pasado. Sería empezar a principios de diciembre y terminar en marzo o abril. El problema es que me jodería la navidad. Ya no me acuerdo cuándo fue la última navidad que no tuve que currar el 24 y el 25... Y pensaba que este año, al estar currando en oficina, iba a poder irme a pasar la navidad a Madrid, con mi tío, que lleva dos años pidiendome que vuelva otra vez allí a celebrarlo... y me hace mucha ilusión. Es mi tío preferido y, hace un par de años, cuando yo estaba trabajando en Madrid, mis aitas fueron allí a celebrarlo conmigo y fuimos todos a casa de mi tío. Él lleva algo así como 30 años viviendo allí y los mismos sin celebrar una navidad en familia. Le hizo mucha ilusión, y me lo repite cada vez que hablamos: 'Qué, Dibujito, ya sabes cómo tienes las Navidades? Este año vas a poder venir?'. Jo. Le quiero tanto y le veo tan poco... me hace muchísima ilusión que podamos ir todos a pasar las fiestas con él.

Pero si entro al albergue lo más probable es que me toque trabajar durante las fiestas y que no podamos ir... Pero si no entro, me puedo quedar sin el otro curro en cualquier momento y estar en paro es algo que me pone tan nerviosa... No sé estar quieta sin hacer nada...

Buffff... me vuelvo loca yo solita...

domingo, 24 de mayo de 2009

Nominas, alquileres y hombres en mi cama

Hoy, no sé por qué, me he planteado qué es lo que quiero. Creo que lo tengo bastante claro. Lo malo es que las cosas (casi) nunca salen como queremos.

Mmmmhhh... lo que más quiero, supongo que es irme a vivir por mi cuenta. Hace año y medio que me volví de Capital City y no he acabado de acostumbrarme del todo a vivir otra vez con mis padres. Nos llevamos estupendamente y la convivencia es genial, pero quiero llevar mis horarios, mis comidas, mis costumbres...

Pero hay dos pegas en cuanto a lo de irme de casa de mis padres. La más importante es el trabajo. No puedo irme hasta no tener un trabajo más o menos fijo. Haciendo sustituciones no me garantizo tener dinero para pagar el alquiler dentro de un par de meses. Sé que hay gente que lo hace, lo de irse a vivir aunque tengan contratos temporales, pero en mi caso, creo que yo me agobiaría demasiado.

La segunda pega es que no quiero vivir sola. Me gusta vivir con gente, tener ganas de llegar a casa y hablar con alguien, que sepas que tienes a alguien en casa que te quiere.

VanHallen tardó algo así como un mes desde el día en que nos conocimos en decirme que quería vivir conmigo. Al principio me reí y no le hice caso, pensaba que se le había ido la olla, pero luego lo siguió repitiendo y repitiendo y le creí, y yo también tenía muchísimas ganas de vivir con él, aunque no hacía caso a los plazos que él decía, claro, porque él incluso se puso a mirar alquileres. Yo quería vivir con él, pero cuando fuera sensato, cuando pasara un poco más de tiempo y nos conocieramos más. Pero hace más o menos un mes, con toda la historia esta, él se agobió y una de las cosas que dijo fue que él había corrido mucho. Pues claro que había corrido, si me había asustado hasta a mí! Así que ahora creo que está bastante acojonado.

Yo me planteo que, si consigo un trabajo con contrato indefinido, me gustaría irme de casa de mis padres en el 2010, pero no quiero decirselo a él, no vaya a ser que se agobie. De todas formas, tampoco estamos en un momento como para plantearnos estas cosas y, de hecho, ahora, cuando pienso en vivir sola, no sé si pienso en 'con VanHallen'. No por falta de ganas, eh?

Sigo muerta de miedo, en realidad. Últimamente estoy rarísima. Él dice que está bien, pero ahora la que no está bien soy yo. Y no lo estoy porque no me siento segura, porque no veo que él haya puesto remedio a esas cosas de su vida que le agobiaban. Además, aveces pienso que, si ante las dificultades va a optar por la opción de salir corriendo...

Buf... Me agobio yo a mí misma sólo de oírme. Pienso demasiado.


No hagais mucho caso a esta entrada. Para empezar, porque soy de las que creo que hacer planes a largo plazo es malo, porque nunca salen, la vida cambia mucho en muy poco tiempo y luego te quedas con esos planes sin hacer. Y los planes sin hacer son una de las cosas que más daño me hacen, no sé por qué. Para seguir, no hay expectativas de tener un curro 'fijo'. Y para terminar, no he terminado de recuperarme del susto que me dió VanHallen, así que estoy lerda perdida y mi cabeza no funciona como debería.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Star Wars, High School Musical y todo lo que Madrid conlleva.

El lunes me levanté, agarré la maleta y a mediodía estaba en Capital City. Un mail en el que me decía que por primera vez, le apetecía que le hubiesen mandado a trabajar allí esa semana. Pasé la tarde con mi tío y después me puse de camino al Hotel. Después de una odisea que incluye varias vueltas por el intercambiador de Moncloa, una parada de autobús en mitad de la Nacional 6, un autobusero despreciable y dos lineas de bus, llegué al centro comercial donde había quedado con VanHallen. Qué ilusión verle.

Una cena en la cama y una peli que no vimos.

El martes compré Pop-Tarts, marshmallow squares, peanut butter cups de Reese's, cinnamon gums, Juicy Fruits y otras mil cosas más en la tienda yankee. Comí en un griego con mi tío, fui al Mercado de Fuencarral. El día que conocí a VanHallen, le enseñé un montón de cosas en internet (cosas frikis, me temo). Una de las cosas que le enseñé fue una hebilla de cinturón con forma de mando de una NES (consola de nintendo, os acordais?). A él le encantó y la quería pedir por internet. La encontré en el Mercado y se la compré. Me probé vestidos de Pin-Up. Fui a H&M, pregunté por mi vestido, estaba agotado. Jo. Encontré una camiseta de 'adicto al cubo de Rubik' que también enseñé a VanHallen el día que le conocí y que también quiso encargar por internet, así que también se la compré. Fui al parking de Plaza de España y compré dos paquetes de Fortune Cookies. Cuando salió del trabajo, VanHallen vino al Centro para esperar conmigo a que me llamara el amigo de GI Joe para darme las cosas. Pero aunque dijo que me llamaría, no lo hizo. A VanHallen le di los regalos y le encantaron.

Otra cena en la cama y esta vez, ni nos molestamos en poner la película.

El miércoles me compré unos zapatos de lentejuelas rojas, como los de Dorothy en el Mago de Oz, anduve por Chueca, le compré a Amatxu una crema en Sephora, fui a Anden Cero, estuve sola dentro de la antigua estación de Chamberí y pasé un poquito de miedo... era un poco tétrico. Pedí una ensalada Louisiana para llevar en el Vips de Quevedo y fui al Hotel a comermela mientras esperaba a que VanHallen saliera de la oficina. Pasó a buscarme por el Hotel y nos fuimos a la exposición de Star Wars en Arte Canal. Flipamos con las naves, los trajes, las maquetas, los story boards... La exposición cerró y tuvimos que salir. Me regaló una nave espacial. Me llamo el amigo de GI Joe. Nos acercamos a su casa y recuperé mis cosas (increible pero cierto).

Volvimos al Hotel y cuando se los enseñé me dijo que no le había dicho que eran de lentejuelas.

El jueves volví a Arte Canal, porque no nos dió tiempo el día anterior a ir a la Escuela Jedi. Luché contra Darth Vader y ví a Darth Sidious. Me acerqué hasta el Museo de la Ciudad. Fui a descansar un rato al Hotel y volví a Capital City para ir con mi tío a ver el musical de High School Musical. Flipé, canté, me lo pasé genial y a la salida, VanHallen había ido a buscarme. Los tres fuimos a cenar a un mexicano, me despedí de mi tío y después, de vuelta al Hotel.

La última noche. Dijo que no quería volver a casa.

El viernes nos levantamos. Él se fue a trabajar y yo me volví a casa.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Calles de Madrid

Soy especialista en locuras, creo que algo os había comentado ya, no?

Pues VanHallen tiene que ir mañana a Capital City por cuestiones de curro y tiene que estar allí toda la semana. Y claro, yo es que oigo la palabra Madrid y me vuelvo loca, así que cuando me ha dicho a ver si quería acompañarle, le he dicho que por supuesto!

Con él casi no voy a estar, porque se pasa algo así como 12 horas en la oficina, pero tengo tantas cosas para hacer allí... Para empezar, tengo que recoger las cosas que dejé en casa de GI Joe. Él se las dió a un amigo suyo, que es de mi mismo pueblo, para que me las diera cuando viniera aquí y, evidentemente, este amigo ha venido pero no me lo ha traido, así que quedaré con él allí. Qué ilusión, eh? También he llamado ya a mi tío, al que adoro, para decirle que lo primero que voy a hacer cuando llegue va a ser darle un abrazo enorme. También quiero buscar un árbol de navidad fucsia que ví en Chueca el año pasado y que me quedé con ganas de comprar, y en H&M de Gran Vía tengo que encontrar un vestido que ví en la web y que no está en ninguna de las tiendas de Bilbao. Y tengo que ir a la tienda yankee a comprar masa para hacer GingerBread Men y tengo que ir a comprar Fortune Cookies en la tienda de chinos de Plaza de España. Y vete tú a saber cuántas cosas más se me ocurren de aquí a mañana...

lunes, 27 de octubre de 2008

Decide, que ya va siendo hora

Tengo que decidir algo. No puedo seguir pensando y pensando y pensando... y dejando la parte de decidir para más tarde. Necesito tomar una decisión.

Pero es que no tengo ni idea de qué decidir.

No sé dónde quiero estar.

El otro día me llegó una oferta de empleo de una de esas webs... era en Capital City, para trabajar con sin techo en la campaña de invierno. La verdad es que es un trabajo que me encantaría. Pagan mal y el horario es horrible, pero el trabajo me gustaría.

No sé si mandar el currículum o no.

Por un lado, me encanta Capital City. Me gustan las calles, el anonimato que te da una gran ciudad, vivir en una casa que no sea la de mis padres, cocinar yo, entrar y salir cuando quiera, los espectáculos, las exposiciones, el rastro los domingos, las tascas escondidas por cualquier rincón, las tiendas...

Por otro lado, no quiero estar sola allí, probablemente si me gustó tanto vivir en Capital City fue por estar viviendo con GI Joe, por los planes con él y por su apoyo. Seguramente, si fuera ahora me encontraría con una ciudad demasiado grande como para enfrentarme a ella sin nadie. No tendría con quién salir, ni con quién tomar un café, ni con quién reírme cuando llegara a casa después de un día horrible de curro.

Pero si me quedo aquí no sé lo que hacer. La casa de mis padres se me queda pequeña, mi pueblo se me queda pequeño, las ofertas de trabajo son escasas tirando a inexistentes...

No tengo nada que me ate aquí y al mismo tiempo, lo tengo todo. Tengo a mis amigos, tengo mi familia, pero... me falta.

No tengo ni idea de qué hacer. Mando el currículum a Madrid y me pongo a buscar más ofertas de empleo allí y busco una habitación? Me quedo aquí y mando currículums por aquí y me pongo las pilas con el euskera otra vez?

Domingo

Ayer fue un auténtico domingo. He de decir que odio los domingos, porque todo está cerrado, no tienes nada que hacer, hay demasiado tiempo para pensar, al día siguiente tienes que madrugar, son deprimentes...

Sólo me gustaban cuando vivía en Capital City, porque era el único día que libraba en toda la semana y entonces GI Joe y yo hacíamos excursiones en la moto, o en el Mini (tenía un Mini del año '88, con el techo de cuadros blancos y negros, molaba) y me enseñaba rincones que yo no conocía y luego hacíamos la comida juntos y vagueabamos en el salón o nos ibamos a jugar con los coches teledirigidos o nos pasabamos follando toda la tarde.



También me gustaban esos pocos domingos en los que había librado también el sábado y me cogía el autobús y me venía a mi casa. Y me pasaba todo el domingo con mis aitas, y todas las cosas que eran normales cuando vivía con ellos, durante esos fines de semana eran especiales, y nos ibamos a pasear por mi pueblo y yo pensaba que no quería irme al día siguiente de vuelta a Capital City, pero entonces me daba cuenta de lo que me gustaba estar allí y me daban ganas de volver a estar con GI Joe acurrucada en la cama hasta las tantas, contando historias y haciendole mimos al gato. Jo, cómo echo de menos al gatito... le quería más...

Y ayer fue un domingo de los auténticos, de los de sofá-manta-peli-chocolate, de los que normalmente odio, pero ayer me hizo hasta ilusión, porque hacía muchísimo que no tenía uno de esos. Mis aitas se fueron, así que me quedé de tiradón en el sofá con mi hermano viendo The Big Bang Theory, How I Met Your Mother, Padre Made In USA... Y luego, cuando se fue mi hermano y yo ya había acabado de ponerme al día con todos los capítulos de series atrasados, me puse 'Posdata:Te quiero' e ingerí más calorías vacías de las que normalmente como en un mes entero. Gracias a dios tengo un metabolismo que me impide engordar.

Llegaron mis padres y me encontraron en chandal, con millones de kleenex al rededor y paquetes de Filipinos, Pim's, patatas, Kit Kat Chunky, Kinder Pingui, Smarties... El apocalipsis.

Y luego me fui a llevar a mi sobrina al cine, a ver High School Musical 3. Y no me lo pasaba tan bien en el cine desde hacía tiempo.

martes, 30 de septiembre de 2008

Mi septiembre

Septiembre es el mes que menos me gusta, siempre me toca tomar demasiadas decisiones en muy poco tiempo. Es el mes en que hay que matricularse para casi todos los cursos, el mes en el que se acaban los contratos de verano (o las vacaciones), el mes en el que empiezan todas las colecciones de entregas por fascículos... (esto último no importa, simplemente me hace gracia que todas empiecen en septiembre)

Este año octubre es mi septiembre. Ahora me tendría que matricular, se me acaba el trabajo, tengo que decidir qué hacer con mi vida...

No estaba escribiendo aquí estos días porque estoy demasiado agobiada: me agobia el fin del contrato, me agobia el exámen de euskera de este sábado, me agobia la historia con Wid, me agobia no saber si me quiero ir a Capital City o si me quiero quedar, me agobia que se me haya retrasado un mes mi septiembre y que entonces si quiero hacer cualquier curso no tenga plazas o esté ya demasiado empezado, o...

sábado, 6 de septiembre de 2008

Te vienes a tomar una esta noche?

Hoy curro, son las siete y pico de la mañana. Lehengusina está este fin de semana en una celebración familiar en Capital City, NúmeroUno está estudiando, así que cuando ayer Wid me dijo que iba a tomar algo con su amigo (mmmm, un nombre... vale, ya sé, tiene la mitad de la cara de metal por un accidente que tuvo, así que, como Terminator) T-800, yo les dije que iba, pero que me tenía que volver enseguida, porque trabajo todo el fin de semana.

Cuando salgo con Wid y con T-800 me lo paso muy bien. Fuimos a tomar unas cervezas y nos estuvimos echando unas risas. Después llegó la novia de T-800, que es la misma que en fiestas de Bilbao me estuvo diciendo aquello de cómo va alguien a desconfiar de mí y blablabla. Siempre se enfada cuando sale su novio, así que estuvo allí de morros un buen rato.

Después fui al baño y me encontré con Wid por el camino. Le dije que qué pena, que ahora ya nos estabamos aburriendo todos. Él me contestó que no me preocupara, que iba a venir su novia a llevarsela. Su novia?

- Wid, entonces me voy.
- No, no te vayas, que no es seguro que vaya a venir. Vete al baño, que yo la voy a llamar, cuando salgas te digo algo.

Fui al baño, salí. Wid estaba fuera (creo) con más gente. Le mandé un sms: "Me voy?". Sin respuesta.

Al cabo de un rato vuelve a aparecer Wid y me pongo a hablar con él. Le dije una vez más todo eso que ya sabeis: que ya vale de hacer las cosas mal, que no quiere estar con su novia, que me dijo que iba a ser un polvo y no lo está siendo... Y él me dijo (atención que esta es buena) que después del día siguiente (es decir, hoy) no iba a pasar nada más, que sólo quería follar conmigo una vez sin estar borracho. Yo os juro que la segunda vez no estaba borracho, pero bueno.

Total, seguimos hablando y me dice: "Cuidado, que está MiNovia detrás de tí".
QUÉ???
Se lo dejé bien claro desde el segundo día que nos liamos (los cuatro besos aquellos): No quiero volver a quedar contigo y que aparezca ella, me siento demasiado mal, no quiero tener que darle dos besos y que me pregunte qué tal.

Así que nada, la saludé, me dió dos besos, me preguntó qué tal, le contesté que bien e hice como si me llamaran al móvil y salí. Llamé a Lehengusina, (que estaba en Capital City) y me puse a llorar a moco tendido. En menos de un cuarto de hora llegó mi primo (su novio) a buscarme. La última cerveza me la había bebido de trago cuando entró la novia (para pasar el susto), así que de repente me encontré con que tenía una borrachera indecente. Estuve con él un par de horas, se lo agradecí mil veces, esperó a que se me pasara (el disgusto, la culpa y la borrachera) y me llevó a casa.

T-800 me llamó cuando me fui al coche de mi primo y me preguntó a ver si estaba bien. Me dijo que a ver si quedabamos hoy para tomar un cafe. No sé. Además creo que le conté un montón de cosas por teléfono, así que debería averiguar qué le dije.

Wid me llamó también, que a ver dónde estaba, que lo sentía y blablabla. Mis contestaciones eran: 'qué más te da?' y 'déjame en paz'. Mil sms diciendo que esperaba que mañana (hoy) le echara la bronca del siglo pero que, por favor, no dejara de hablarle. No le he contestado.

Es mi amigo, no va a dejar de serlo, pero me ha hecho una putada de las gordas.

domingo, 13 de julio de 2008

Ez da egixe... ez dot sinisten

GI Joe me debe dinero. Bastante dinero. Desde hace mucho tiempo. Y yo lo quiero. Porque es mío. Y odio tener que pedirlo. Desde que lo dejamos se lo he pedido un par de veces y ayer se lo pedí por tercera vez. Por mail. (Es que no quería hablar con él… lo siento.)
El caso es que ayer me llamó… ugh. Menos mal que en ese momento estaba con NúmeroUno, mi mejor amiga, porque si no, no sé qué habría pasado.
Conversación maravillosa y estupenda, contándome cosas de su vida, tal y como me suele hacer siempre. Y bueno, luego me dice que si ahora tiene muchos gastos porque su compañero de piso se ha ido y le ha avisado con muy poco tiempo, que si está pintando la casa, que si la abuela fuma, que si el niño mea… Total: “cuando me recupere un poco, después de verano, te pago”.
Después de verano.
Te lo dejé en enero, cabrón.
Eso ha sonado en mi mente, pero de mi boca ha salido: “vale, cuando puedas, pero de todas formas me corre un poco de prisa, así que cuanto antes, por favor.”
Eso fue la primera parte, la segunda llegó cuando colgué y me puse a llorar como una madalena por la calle. Menudo espectáculo lamentable. Y la pobre NúmeroUno diciéndome: “si bailo aquí delante de todo el mundo, dejas de llorar?”.
Así que dejé de llorar y pasé a pseudopsicoanalizarme, que me pareció bastante más útil.
No lloraba por GI Joe, la verdad es que él no me afecta demasiado. El disgusto fue acordarme de lo que molaba mi vida junto a él. Y es que llevo unas semanas totalmente perdida, como si me faltara algo en mi vida de ahora. No hay nada que me ate, nada que me haga quedarme aquí, nada que me haga irme a otro sitio, nada que me haga levantarme por la mañana... Es una tontería, se me pasará en un par de días, supongo.
Después de vivir en Capital City, esto es muy pequeño. Después de vivir sola, la casa de mis padres no ha vuelto a ser mi casa, sigue siendo ‘la casa de mis padres’. Después de hacer planes a diario con alguien antes incluso de levantarnos de la cama, los planes que sólo me incluyen a mí me parece que están medio vacíos.
Y además, luego está todo ese rollo de que yo ya no creo en ‘para toda la vida’. Y me jode, porque entonces no sé qué coño quiero hacer con mi vida, porque mis planes necesitan una persona a mi lado. Hay gente que sueña con un trabajo estupendo, otros con un nivel de vida alto, otros con fama… Yo lo que quiero es una familia, niños que me vuelvan loca y una persona con quien tenerlos. No me vale hacerlo yo sola, ni hacerlo con alguien que en un par de años desaparecerá de ese lugar. Y entonces creo que eso es imposible, que realmente ya no existe nada de eso. No lo quiero ahora mismo, ni estoy desesperada por encontrar un novio, ni nada por el estilo, de hecho estoy muy bien de soltera, es muy divertido, pero pienso en el futuro y me doy cuenta de que no va a existir. Ni a los veintipocos, ni a los veintimuchos, ni a los treintaitantos. Habrá más tíos con los que tener una relación más o menos duradera y estable y luego, agur. Y el siguiente y el siguiente y el siguiente. Y yo no quiero eso.
Yo me voy a hacer asexual y me voy a reproducir por esporas.

domingo, 22 de junio de 2008

Voy a poneros en situacion:

Mi vida es un caos. Puntualizo, a partir de mañana mi vida será un caos. Tengo veintipocos, vivo con mis padres, no tengo novio y mañana me quedo sin trabajo. Hace seis meses mi vida era completamente diferente: vivía en Capital City con mi novio, tenía trabajo y una sonrisa enorme y perpetua. Lo único que queda de aquello es mi sonrisa, que no sé cómo, pero consigo mantenerla cada día.
Qué pasó? Buena pregunta, porque no tengo ni idea. Supongo que siempre supe que todo aquello era temporal: la ciudad, el trabajo y la pareja. Lo cierto es que el trabajo no era ningún chollo, pero es lo habitual en todos los trabajos, no? Y también es cierto que probablemente no estuviera enamorada de mi ex, pero éramos felices y las cosas nos iban muy bien. La cosa es que tuve que elegir si seguir viviendo algo que era mentira a medias o volverme a mi ciudad a hacer un curso genial para el que sólo seleccionaban a diez personas. Elegí lo segundo. Suponía que irme de Capital City iba a suponer que mi relación con GI Joe (se parecía bastante a un muñeco de esos, así que le llamaré así) terminaría, pero también sabía que teníamos fecha de caducidad aunque no me fuera. Si me hubiera quedado hubiéramos durado más, eso seguro, pero bueno… simplemente precipité lo que era inevitable. Me dejó él un par de meses después de que yo me fuera y, aunque dolió un poco al principio, en seguida comprendí que ni siquiera estaba enamorada. C’est la vie!